Cuba Flexibiliza Comercio Exterior para Empresas Privadas con Control Estatal
En pocas palabras
Cuba ajusta reglas de comercio exterior, permitiendo a empresas privadas importar y exportar directamente, pero con autorización estatal. Busca agilizar el proceso y reducir intermediarios.
Más detalles
El Gobierno cubano ha lanzado nuevas reglas para el comercio exterior. Estas permiten que algunas empresas privadas y mipymes puedan importar y exportar sus propios productos. Sin embargo, para hacerlo, necesitarán un permiso especial del Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (MINCEX).
Este cambio forma parte de una serie de ajustes económicos en Cuba. El objetivo es dar más poder a los negocios privados en el país. El Decreto-Ley 133/2026, publicado recientemente, abre la puerta a que las mipymes y empresas privadas con más de 100 empleados realicen estas operaciones internacionales directamente.
Qué pasó: Nuevas regulaciones permiten a negocios privados cubanos importar y exportar de forma directa.
Dónde y cuándo: La medida fue publicada el 2 de septiembre de 2026 en Cuba, afectando a empresas privadas y mipymes.
Por qué es importante: Busca eliminar las trabas y costos de la intermediación estatal en el comercio exterior, agilizando las operaciones para los negocios autorizados.
Qué dicen las partes: El Gobierno cubano, a través del MINCEX, autorizará estas operaciones. Los negocios privados podrán tener contacto más directo con mercados extranjeros.
Qué viene ahora: Las empresas interesadas deben solicitar y obtener la autorización del MINCEX. Se espera que esto reduzca demoras y costos, aunque el control estatal se mantiene.
Antes de esta reforma, los negocios privados en Cuba dependían casi siempre de empresas estatales para sus operaciones de importación y exportación. Este sistema, aunque funcional, a menudo implicaba costos adicionales, comisiones y tiempos de espera más largos.
La nueva normativa busca simplificar este proceso. Permite que las empresas autorizadas interactúen de manera más directa con sus proveedores y clientes en el extranjero. Una novedad es el concepto de “nomenclatura negativa”, que permite al gobierno especificar qué productos están prohibidos, en lugar de tener que listar lo permitido para cada empresa.
Esto podría ampliar las posibilidades de negocio para las empresas, siempre que cumplan con las normativas vigentes. El cambio coincide con otras modificaciones en la legislación del sector privado cubano. Se han establecido clasificaciones para microempresas (hasta 10 empleados), pequeñas (11-35), medianas (36-100) y empresas privadas más grandes (más de 100).
A pesar de la flexibilización, el Estado cubano mantiene un papel central. La autorización del comercio exterior directo sigue bajo la supervisión del MINCEX. La reforma representa un avance para los negocios privados, pero el control gubernamental sobre el comercio internacional sigue siendo una constante. (Fuente: CubitaNOW, Gaceta Oficial)
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