El Miamero miércoles, 17 de junio de 2026

Familias Cubanas Viven en un Gimnasio por Tres Años Ante Crisis Habitacional

Familias Cubanas Viven en un Gimnasio por Tres Años Ante Crisis Habitacional

En pocas palabras

Nueve familias cubanas llevan casi tres años viviendo en un gimnasio en La Habana debido a la crisis habitacional y la falta de soluciones estatales.

Más detalles

Nueve familias cubanas están viviendo en un gimnasio en La Habana desde hace casi tres años. Lo que empezó como una solución temporal tras el derrumbe de un edificio se ha vuelto una dura realidad.

El gimnasio, llamado Jesús Montané, en San Isidro, fue acondicionado para acogerlos solo por 15 días. Pero las promesas de reubicación nunca se cumplieron.

📄 Qué pasó

Nueve familias cubanas se han visto forzadas a vivir en un gimnasio en La Habana. La situación se originó tras el derrumbe parcial de un edificio y lo que sería una estadía corta se ha extendido por casi tres años.

📄 Dónde y cuándo

Esto ocurre en la sala polivalente Jesús Montané, en el barrio de San Isidro, La Habana. La situación se prolonga desde hace casi tres años, cuando las familias fueron reubicadas temporalmente.

Los involucrados son las nueve familias afectadas por el derrumbe y las autoridades cubanas, quienes han prometido soluciones que no llegan.

📄 Por qué es importante

Esta noticia muestra la grave crisis habitacional en Cuba, donde el déficit de viviendas es enorme, superando las 900.000 unidades. La economía del país limita la capacidad del gobierno para ofrecer soluciones habitacionales.

Las condiciones de vida son precarias, afectando la salud y la privacidad de los residentes, incluyendo niños que han crecido en este entorno.

📄 Qué dicen las partes

Los residentes denuncian que el lugar nunca fue apto para vivir. Señalan la falta de privacidad, los ruidos de los entrenamientos y problemas con el agua y las condiciones sanitarias.

Mencionan la presencia de ratones, chinches y altas temperaturas, especialmente durante los apagones, que hacen el lugar casi inhabitable.

Algunos expresan sentirse abandonados por las autoridades, pues hace tiempo que no reciben visitas de funcionarios.

📄 Qué viene ahora

Las familias siguen a la espera de una solución habitacional. Mientras tanto, la vida continúa en el gimnasio, con entrenamientos deportivos ocurriendo a su alrededor.

No hay una fecha clara para su reubicación ni perspectivas de recibir una vivienda pronto. La incertidumbre y las carencias marcan su día a día.

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